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La prudencia del presidente de México y la indolencia de Trump

  • Foto del escritor: rayoctronovichok
    rayoctronovichok
  • 13 dic 2018
  • 2 Min. de lectura


En el libro primero que Aristóteles le dedica a su hijo Nicomaco, Aristóteles enseña a su hijo lo siguiente.


"Bueno también será el que, no enseñado, en el tratar sus cosas se rigiere por parecer del docto y buen letrado". Aristóteles.


La prudencia que él presidente de México demostró en su conferencia matutina del 13 de Diciembre del 2018, justo después de que Trump reactivará su reaccionario odio hacia los mexicanos es total, como es costumbre en Trump, lanzó un tuit que donde asegura que México sigue siendo dócil a sus vituperios y ocurrencia xenófobas, mientras el había lanzado ese tuit, AMLO en su conferencia matutina de costumbre, fue increpado sobre dicho tuit, y afirmó que jamás se tocó es tema, dejando a Trump como un grillo sin escrúpulos, AMLO no necesita mencionar a Trump para señalarlo y sin reactivar un nacionalismo ramplón, ya que si así fuera, Trump reaccionaria incluso hasta con amenazas de salirse de nuevo del logro trilateral comercial. Llámese como se llame.


La indolencia de Trump reside en no sentir dolor por el proceso que atraviesa México, una polarización de grandes proporciones que parte a México prácticamente en 2, los que apoyan la cuarta transformación republicana y quienes no.


Trump fiel a su estilo se encuentra retando a los mexicanos, y dejando en claro al sector ultra radical estadounidense supremacista que "siempre serán mejores que los mexicanos", una retórica falaz que le resulta muy útil a Trump de cara a la reelección y con la cámara baja en el poder de los demócratas.


Trump no siente el dolor de México para nada, no piensa en que la oligarquía está dolida y como nunca se encuentra atacando al progresismo mexicano, sí lo piensa, entonces hace una jugada maquiavélica pero sin sentido, y se tratar de capitalizar el dolor de los mexicanos con su propia indolencia.

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